sábado, 13 de enero de 2018

-Play Garden-





Siempre tuve mucho miedo a las resbaladillas, nunca me quise subir realmente: El pasamanos tampoco lo entendí demasiado. Es raro, siempre me gustaron las alturas y la caída realmente me llamaba la atención... Creo que era el momento de tocar el piso del que tenia tanto miedo.

Dicen que el "tocar fondo" ayuda, caerse y dañarse un poco las rodillas re-formula tu interés por quererte levantar; Recuerdo muy pequeña que intentaba pasar de un tubo a otro en el pasamanos, mi padre no miraba, no me pude sujetar y sentí la caída, estaba convencida de que me rompería la nariz,  segundos después mi padre me estaba sujetando y yo al raz del suelo. 

Jamas entendí, jamas aprendí la lección, no me hice ningún raspón, siempre salí invicta, algunos lo llamarían suerte y si si lo es, pero creo que no saber que el miedo esta ahí por alguna razón o que las cosas genuinamente te pueden joder hacen que no dejes de intentar las cosas... incluso las que te joden a mediano plazo.

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